Sociosexualidad: tener sexo sin compromiso ni vínculo emocional

Hay personas que prefieren mantener relaciones sexuales casuales. Es decir, en las que no existe ningún tipo de conexión emocional o afectiva con el otro. A esta inclinación se le llama sociosexualidad.

Desde hace tiempo, la sexualidad se ha ido despojando de algunos tabúes. Esto se evidencia en el creciente reconocimiento y aceptación de diferentes orientaciones y prácticas sexuales. Una de ellas es la sociosexualidad, la cual se refiere a tener relaciones sexuales por el mero placer físico, sin que medie ningún tipo de vínculo emocional o personal.

El término fue acuñado por el biólogo y sexólogo Alfred Kinsey, en la primera mitad del siglo XX. No obstante, fue a partir de los años 90 que adquirió mayor popularidad. Incluso, se han creado instrumentos psicométricos para medir el nivel de sociosexualidad en las personas.

Es pertinente recalcar que no se trata de una nueva orientación sexual, sino que el término hace referencia a un patrón conductual que ha existido siempre y que muchos eligen. La cuestión es que, en el pasado, dicho comportamiento era estigmatizado, especialmente en el caso de las mujeres. Pero, hoy en día, goza de cierta apertura.

Incluso, en la actualidad, existen aplicaciones que permiten la conexión entre personas sociosexuales, para que puedan disfrutar de encuentros íntimos sin compromiso.

¿Cómo se mide la sociosexualidad?

Seguramente te estás preguntando cómo se manifiesta la sociosexualidad en las personas. ¿Es un concepto categórico o se puede manifestar en grados?

El profesor de psicología Lars Penke creó un instrumento para medir este comportamiento, al cual llamó Inventario de orientación sociosexual (SOI-R). Esta prueba consiste en un cuestionario de nueve preguntas, las cuales se agrupan en tres categorías:

  • Comportamiento: indica la cantidad de personas con las que el evaluado ha practicado sexo casual, sin que medie ningún vínculo emocional.
  • Actitud: hace referencia a la opinión que tiene sobre la sociosexualidad.
  • Deseo: se refiere a las ganas que tiene la persona de mantener relaciones de tipo sociosexual.

A partir de los datos arrojados por los nueve ítems, se obtiene un perfil de compatibilidad de la persona con la sociosexualidad.

Diferencias entre hombres y mujeres

Es bien sabido que la sociedad ha estigmatizado más a las mujeres que a los hombres al momento de mostrar cierta apertura sexual. En la actualidad, esto no es tan marcado como antes. No obstante, todavía nos encontramos con prejuicios culturales que determinan significativamente la forma en cómo las mujeres y los hombres viven su sexualidad.

Dicho esto, es totalmente válido preguntarse si en función del género, existen diferencias en la manifestación de la sociosexualidad. Desde un primer momento, los investigadores consideraron esta variable como un factor determinante, por ello utilizaron el SOI-R para comprobar si existen diferencias entre hombres y mujeres.

Se comprobó que los hombres obtenían puntuaciones más altas en el SOI-R que las mujeres. Es decir, según este instrumento, los hombres se sienten más cómodos con las sociosexualidad que las mujeres. No obstante, hay que tener cuidado con estas generalizaciones, pues existen diferencias individuales entre el mismo género que deben tenerse en cuenta.

Por su parte, la psicóloga Anna Campbell y la socióloga Paula England demostraron que los hombres heterosexuales tienen un nivel de satisfacción mayor al de las mujeres, en torno a la sociosexualidad. En este caso, las mujeres tienden a referir sentimientos de culpa después de tener encuentros sexuales carentes de afectividad, o sentimientos de desilusión al ver que la relación no va más allá que el contacto sexual.

No obstante, es pertinente mencionar que estos resultados varían si se introduce la variable de la orientación sexual. Por ejemplo, las mujeres que se declararon bisexuales obtuvieron puntuaciones más elevadas de sociosexualidad, en comparación con aquellas que se identificaban como heterosexuales o lesbianas.

En el caso de los hombres, los hombres homosexuales mostraron un nivel de sociosexualidad más alto en la categoría de actitud, en comparación con los hombres bisexuales y heterosexuales.

Otros factores asociados a la sociosexualidad

Además del género y la orientación sexual, existen otras variables que influyen significativamente en la manifestación de la sociosexualidad. Por ejemplo, los hallazgos parecen indicar que las personas que presentan ciertas características individuales, como apertura a la experiencia, extraversión o impulsividad, tienen puntuaciones más altas en el SOI-R.

Asimismo, las personas con caracteres individuales como la amabilidad, la humildad y la honestidad presentan puntuaciones más bajas en torno a la conducta sociosexual.

Por otro lado, los individuos con un estilo de apego evitativo son más propensos a desarrollar un patrón de conducta sociosexual. En cambio, las personas con apego seguro son las que menos desarrollan este comportamiento.

Otra variable relacionada con este comportamiento sexual es la religión. En este caso, las personas con una orientación religiosa intrínseca (donde la religión es el fin en sí mismo) tienden a presentar una sociosexualidad baja. Mientras que los sujetos con una religión extrínseca (como un medio para lograr objetivos) suelen puntuar más alto en el SOI-R.

Los factores asociados a la sociosexualidad no se agotan aquí, también ha sido relacionada con variables como la edad y la psicopatía, entre otras. De esta forma, podemos afirmar que se trata de una conducta sexual que no puede entenderse de forma aislada. Además, no todos la vivencian de la misma manera o intensidad.

Maria Alejandra Morgado Cusati.

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