No quiero tener hijos, pero me asustan posibles remordimientos futuros

Seguro que conoces a alguien que no quiere o no ha querido tener hijos. Antes, esta opción prácticamente no se contemplaba como parte de la libertad individual. Aquellas que no los tenían simplemente era porque no podían. Hoy hablamos de una elección.

Desde hace varios años, la elección de tener hijos es un asunto que se piensa con gran profundidad, en parte por el posible remordimiento y en parte por responsabilidad. Muchas personas tienden hacia el no, pero les asusta la posibilidad de llegar a desearlos y encontrarse en una edad en la que ya no sea posible.

Sin embargo, esta inseguridad nace de ciertas cuestiones que no se plantean a lo largo de todo el proceso. ¿Por qué alguien no quiere tener hijos? ¿Es un rechazo natural a la maternidad o los factores externos no son propicios para ello? ¿Tienen influencia los círculos sociales a la hora de temer un arrepentimiento futuro?

En este espacio podrás encontrar este tema desarrollado. La expectativa de un arrepentimiento en contraposición a un deseo vital es un asunto relevante para cualquier persona que mire hacia el futuro, así que no te lo pierdas.

¿Por qué alguien no querría tener hijos?

Hace años, la configuración socioeconómica y familiar del mundo occidental establecía el hecho de tener hijos como parte natural del ciclo vital. Sin embargo, las generaciones más recientes lo han cuestionado, poniendo en valor algunas de las ventajas que disfrutan aquellas personas que han elegido no tener descendencia. Además, como ocurre cuando la libertad se expande en cualquier ámbito, también aparecen las dudas.



Son comunes los testimonios en los que se expresa el miedo a traer a alguien a un mundo destruido, a transmitir enfermedades hereditarias o incluso a no poder mantener al hijo en un futuro.

En la mayoría de los casos, aunque solo sea por el hecho de ir contracorriente, la decisión de no tener hijos es meditada. Además de las ideas expuestas, de hecho, es posible que te suenen alguna de estas razones:

  • El estado de tus finanzas no lo permite.
  • Temes no ser un buen progenitor.
  • El ritmo de vida que llevas para sobrevivir no es compatible con la maternidad.
  • Recibes presión social para tener hijos.
  • El futuro socioeconómico de la región donde vives es incierto o, directamente, ominoso.
  • Tienes ideas políticas al respecto, como la opinión de que la especie humana no debería expandirse más.

Entonces, ¿por qué se teme un remordimiento futuro?

Cualquier persona que sopese las razones que se dan en el apartado anterior vería, desde el punto de vista lógico, que alguien no quisiera tener hijos sin sentir remordimiento. Sin embargo, esta preocupación es real y nace de varias semillas. Algunas de ellas son estas:

  • Falacias machistas: dos mitos que se contraponen y que, a la vez, coexisten son la falacia de que la mujer tiene una tendencia innata a querer ser madre y que se tiene una total libertad de elección a la hora de decidir esta cuestión.
  • Presión social: de lo anterior se deriva la actitud de presión del círculo social de algunas personas que afirman no querer tener hijos. Ante una decisión firme y que se mantiene en el tiempo, el primer comentario que se suele recibir es “¿y si luego te arrepientes y se te ha pasado el arroz?”.
  • La idealización de la maternidad: el sistema y, por tanto, la sociedad, se orientan al crecimiento poblacional. Para ello, la enorme responsabilidad que supone tener un hijo se debe presentar como “lo mejor que te puede pasar en la vida”. Esto siembra la semilla de la duda, haciendo que las personas crean que podrían estar perdiéndose algo increíble para siempre.

Tengo la seguridad de no querer tener hijos, pero temo el remordimiento

Si estás aquí porque estás en esta tesitura, es posible que quieras librarte de ese temor, pues lo reconoces como extraño dentro de tu cabeza. Para ello, te recomendamos un ejercicio de introspección y reflexión alrededor de los siguientes puntos.

La decisión de tener o no tener hijos es tuya

Las aspiraciones que dibujes en tu horizonte y los medios que decidas emplear para alcanzarlas te pertenecen. Tu temor a un arrepentimiento futuro puede estar alimentado por una presión social que quiere que sí tengas descendencia.

El miedo no nace solo de ti

El miedo a no tener hijos y sentir arrepentimiento después no solo nace de la propia incertidumbre del futuro, sino de muchos otros factores. Por eso, si quieres la respuesta más pura posible, pregúntate qué quieres tú y no los demás.

También hay personas que se arrepienten de tener hijos

Aunque expresarlo (y casi pensarlo) es un tabú social muy arraigado, también existen personas que se deciden por la maternidad y después se arrepienten, pues se trata de un camino sin vuelta atrás. Por eso, más que preguntarte si te arrepentirías de no tener hijos, pregúntate si lamentarías haberlos tenido.

Pon en valor tu autoconocimiento

Si sientes seguridad acerca de tu preferencia en esta cuestión, será por algo. Si no te apetece cuidar de alguien, si crees que va a nacer en un mundo que le va a maltratar o, simplemente, no quieres formar una familia normativa, es perfectamente válido. No tienes por qué cambiar de opinión en el futuro.

¿Y si aun así llegan los remordimientos?

Por supuesto, dentro de las probabilidades está el decidirse por no tener hijos y sentir un remordimiento posterior, al cabo de los años. Aquí es donde entra la responsabilidad afectiva para con uno mismo. En realidad, todo esto no se trata de asegurar algo en el futuro, pues eso no se puede controlar.

Consiste en tomar decisiones a partir de unos criterios propios y libres, en la medida de lo posible, de la influencia del exterior. Si llegaras a arrepentirte de tu decisión, lo suyo es que ya tuvieras asumida esta consecuencia desde el principio.

Por tanto, no dudes en decir en voz alta algo que va en contra de la opinión general, pues es tu vida y tus remordimientos son solo tuyos.

Sara González Juárez.

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