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El misterio de las zonas azules: qué tienen en común 5 lugares del mundo para que sus habitantes vivan más de 100 años

Como si de la piedra filosofal se tratase, todo el mundo busca la fórmula de la eterna juventud o al menos, de estirar la longevidad para tener una vida lo más larga, plena y saludable posible.

Si pones tu dedo sobre un globo terráqueo, existen en el mundo las llamadas zonas azules, lugares con una inusitada esperanza de vida, superior al resto del planeta. Estos lugares están repletos de personas octogenarias, nonagenarias, centenarias, e incluso supercentenarias, aquellas que llegan a soplar 110 velas en sus tartas de cumpleaños.

El término zona azul fue acuñado en 2004 por el demógrafo belga Michel Poulain y el médico italiano Gianni Pes tras descubrir una población de esta clase en la región italiana de Barbaglia, situada en la isla de Cerdeña. Ambos investigadores marcaron el área con tinta azul y publicaron sus descubrimientos en la revista Experimental Gerontology.



¿Cuántas personas tienen la suerte de vivir más de un siglo? Según un estudio demográfico recogido en The Conversationuna de cada 196 personas nacidas entre 1880 y 1890 llegó a sobrepasar los 100 años de vida. No todas ellas viven en zonas azules, pero sí una interesante proporción.

Las zonas azules son aquellas regiones del mundo en las que se vive más tiempo, en algunos casos un cuarto de siglo más que la media mundial de 73,4 años, dato correspondiente al promedio global de 2019 según al OMS.

Buscando una zona azul en el mapa: ¿dónde están?

El investigador estadounidense Dan Buettner se embarcó en un proyecto para identificar estos lugares con las tasas más elevadas de longevidad.

En abril de 2015, Buettner había identificado un total de cinco zonas azules en todo el mundo. El récord se lo lleva un pueblo de Cerdeña llamado Seulo, cuya población ronda los 830 habitantes.

Según Interesting Engineering, entre 1996 y 2016, vivían allí más de 20 centenarios, un sorprendente porcentaje. Estas son las zonas identificadas como azules en el globo:

  • Cerdeña (Italia), especialmente las áreas de Ogliastra, Ollolai y Barbagia de Seulo
  • Okinawa (Japón)
  • Península de Nicoya (Costa Rica).
  • Icaria (Grecia).
  • Loma Linda (California).

Según un artículo reciente del sitio web france24.com, en la Península de Nicoya, que se encuentra en el noroeste de Costa Rica, actualmente 1.010 personas tienen 90 años o más, de una población de alrededor de 160.000. Es la segunda comunodad de centenarios más grande del mundo.

En la localidad californiana de Loma Linda, los vecinos viven 10 años más que sus vecinos de Los Ángeles y también presentan índices más bajos de enfermedades crónicas como la demencia.

Como curiosidad, el rasgo diferencial de esta comunidad es que está fundamentalmente habitada por adventistas del séptimo día que creen que el cuerpo humano es el templo del Espíritu Santo, por lo que debe ser protegido.

Este grupo cree en un día de reposo y consumen una dieta a base de plantas rica en alimentos integrales y evitan tomar narcóticos y estimulantes, incluido el alcohol y las bebidas con cafeína. Suelen estar físicamente activos hasta los 80 y 90 años, y muchos de ellos participan activamente en las actividades cotidianas de su comunidad religiosa.

En la isla japonesa de Okinawa, famosa por su saludable dieta, viven las mujeres más ancianas del planeta está habitada por las mujeres más ancianas de la Tierra. Icaria, una isla en el Mar Egeo, atesora una longeva y saludable población con los niveles más bajos de demencia senil.

¿Qué tienen de especial las zonas azules?

Al examinar el ADN de los habitantes de las zonas azules, los investigadores no encontraron nada especial. A priori, su principal rasgo que las diferenciaba del mundo era su aislamiento geográfico, lo que les daba menos accesibilidad a dietas ricas en comida basura, carne roja rica en grasas saturadas o alimentos altamente procesados.

Un ejemplo de la alteración que supone la mayor penetración de la dieta occidental en estas zonas azules se encuentra en Okinawa: las nuevas generaciones de la localidad insular nipona están experimentando más problemas de salud y su dieta se está acortando con respecto a sus antepasados.

La conclusión a la que llegó un amplio equipo de médicos, nutricionistas, epidemiólogos, demógrafos o antropólogos tras estudiar varias zonas azules es que existen dos pilares esenciales y comunes a todas las zonas azules: un estilo de vida saludable con dieta sana basada en plantas y ejercicio regular y la vida en comunidad, donde hay un ikigai personal y colectivo que favorece la integración.

De forma más pormenorizada, estos son los 9 factores de longevidad responsables de que los habitantes de las zonas azules vivan más tiempo de media que el resto de los mortales:

  • Realizar una actividad física de forma regular y escapar del sedentarismo.
  • Tener un ikigai o razón de ser. Es un concepto japonés que describe el punto en el que confluyen aquello que te gusta y te hace feliz con lo que el mundo necesita. Equivale a tu misión en la vida.
  • Poco o nulo estrés, muy asociado a las enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Ejemplos positivos son el rezo y la meditación, la ceremonia del té en comunidad o la siesta en el Mediterráneo.
  • Hara hachi bu, una máxima de Confucio que significa que no hay que comer hasta saciarse completamente, sino hasta el 80% de nuestra capacidad.
  • Una dieta predominante vegetal, rica en frutas, verduras y legumbres. La carne, el pescado y los lácteos pasan a un segundo plano en cuanto a protagonismo.
  • Consumo moderado o nulo de alcohol.
  • Participación en grupos sociales que impulsan hábitos saludables.
  • Participación en comunidades religiosas con prácticas comunitarias.
  • Mantener los vínculos entre los miembros de la propia familia.

Dan Buettner lleva más de una década impulsando las lecciones aprendidas en las zonas azules a otras comunidades y más de 45 lugares de trabajo.

Algunas de las medidas que impulsan en estos parajes son más caminos peatonales, actividades al aire libre, iniciativas comunitarias, alimentos saludables, programas de concienciación o impulso de la bicicleta. Algunos ejemplos son la ciudad de Cedar Falls o Mason City.

Vivas o no vivas en una zona azul, ya sabes las claves para intentar vivir 100 años: comer ligero y saludable, moverte, hallar sentido y propósito a lo que haces, integrarte con tu comunidad, escapar del estrés y eliminar de la ecuación de tu vida cotidiana el alcohol o la comida basura.

Andrea Núñez-Torrón Stock

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