Cuántas posturas del Kamasutra existen y cuáles son las mejores para disfrutar como nunca

Si alguna vez has querido renovar la llama del amor con nuevas posiciones en la cama, seguro que pensaste en recurrir a él. Las posturas sexuales del Kamasutra son la parte más famosa de este antiguo libro. Sin embargo, frente a la creencia popular, este manual no trata solo de sexo.

Escrito por Vatsyayana Mallanaga en sánscrito, el idioma literario de la antigua India, en algún momento de la segunda mitad del siglo III d.C. en el norte del país, significa “deseo/placer/sexo” (kama) y “un tratado” (sutra). Por lo que podría traducirse por algo como «Principios del placer».

El Kamasutra ofrece al lector un manual sobre el arte de vivir enfocado en el placer. A lo largo de sus 36 capítulos se hablará cómo encontrar pareja, mantener el poder en un matrimonio, cometer adulterio, vivir como cortesana o con una cortesana. También, por supuesto, de las variadas posiciones disponibles en las relaciones sexuales y los placeres que se derivan de cada una.

Posiciones del Kamasutra

El libro considera al sexo y las relaciones amorosas como un verdadero arte que hay que cultivar. Como tal, las posturas sexuales del Kamasutra, «la contrapartida erótica de las asanas ascéticas del yoga», se describen tanto en lo relativo a cómo ponerlas en práctica como en los placeres que se derivan de cada una.

Según su autor, hay 8 maneras básicas de hacer el amor y 8 posiciones o posturas (asanas) principales. El Kamasutra tiene un total de 64 posiciones, resultado de  la combinación de una manera de hacer el amor con una posición.

A menudo ilustrado con miniaturas, se trata de la parte más popular del libro, sin embargo se trata  solo un capítulo del libro. Con el tiempo y la popularidad se han dado varias versiones y adaptaciones por lo que en ocasiones el número de posiciones ha podido aumentar.



Mejores posturas del Kamasutra para lograr más placer

Entre las más conocidas, y las mejores posturas del Kamasutra para el máximo placer, el misionero, el 69 o la cucharita, donde la pareja que está siendo penetrada se acuesta de lado mientras que que quien la penetra se acomoda por detrás.

Pero no son las únicas. A continuación algunas posiciones sexuales que puedes empezar a prácticar para disfrutar como nunca.

El perrito

Se trata de otra posición sexual bastante frecuente en la que la penetración se da por detrás, de espaldas colocados de rodillas, es decir «a cuatro patas». El sexólogo Sergio Fonsela la señala en Women’s Health como una de las posturas que más facilita el orgasmo femenino. Permite una penetración más profunda y además ofrece un ángulo ideal para estimular el interior de la vagina.

El acróbata

Requiere flexibilidad y equilibrio, pero el placer que ofrece esta postura sexual lo compensa. Quien penetra se sienta en una silla, mientras que la pareja se coloca encima y deja caer el cuerpo hacia atrás mientras es sujetada por las caderas.

También es posible recurrir a tumbarse en una cama o mesa y que el encargado de realizar la penetración quede de pie. Al elevar las piernas (quien está recostado) la sensación será mucho más profunda.

La amazona

Similar a la anterior pero con menos acrobacias. Sentados, la pareja se «monta» a horcajadas sobre el otro. También conocida como La Vaquera ofrece a quien está arriba el control del ritmo al deslizar los muslos hacia arriba y abajo. Para mayor intensidad esta pude inclinarse hacia atrás.

Amazonas al revés

Esta postura de Kamasutra además de cómoda ofrece buenas dosis de placer. Se trata de sentarse nuevamente, pero esta vez quien está arriba se coloca de espaldas con los brazos hacia atrás como apoyo.

Flor de loto

Sentado con las piernas cruzadas en la cama la otra persona se sienta encima y de frente. Lo que se conoce como cara a cara es una postura sencilla que además favorece poder centrarse en los besos. Añadir un pequeño balanceo de delante hacia atrás de quien queda arriba otorgará más placer a la situación.

El gato

Se podría decir que esta postura sexual añade un extra de emoción a la posición del misionero. Se realiza igualmente tumbados uno encima del otro, pero con un pequeño giro hacia un lado.

Es decir, que en lugar de encajar a la perfección cara a cara, el pecho de uno deberá quedar cerca de los hombros de la pareja. Un leve cambio que potenciará la penetración.

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