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Cómo mejorar la convivencia familiar

Mantener los canales de comunicación abiertos, en según qué momento, puede ser todo un reto. Ahora, ¿cómo mejorar la convivencia familiar? En este artículo hablaremos de cinco ideas clave.

Mantener la armonía en la convivencia familiar es un reto que en ocasiones requiere de unas grandes habilidades sociales. Con independencia de los lazos que les unan, hay momentos en los que puede no ser sencillo proteger el vínculo de las diferencias que puedan aparecer.

Si esto te está ocurriendo o simplemente quieres mejorar la convivencia familiar en el hogar, en este artículo hablaremos de cómo hacerlo. Así, ahí van unos consejos simples, pero efectivos, que a buen seguro te ayudarán.

“Un hogar no es un edificio, ni una calle ni una ciudad; no tiene nada que ver con cosas tan materiales como los ladrillos y el cemento. Un hogar es donde está tu familia, ¿Entiendes?”.

-John Boyne-

5 recomendaciones para mejorar la convivencia familiar

¿Es posible mejorar la convivencia familiar? ¿De qué manera?

1. La comunicación es la clave

La comunicación es la base de la mayoría de las relaciones, en especial si son familiares. No basta solo con hablar con todos los integrantes de la familia, sino además es necesario saber escuchar. Si son personas significativas, y queremos que lo sigan siendo, nuestra atención también debe serlo.



Además, es recomendable que seamos honestos cuando tomamos la palabra. Podemos sentir la tentación, cuando presentimos que el tema puede dar lugar a una confrontación, que directamente lo esquivemos. Sin embargo, hay ciertos temas que siempre es mejor hablar. Para acortar distancias y diferencias, en primer lugar, hay que identificarlas, y si es posible involucrar a los demás en ese objetivo.

La empatía resulta un factor clave para tener una buena comunicación. Tratar de comprender lo que sienten los demás nos ayudará a hablar de manera más asertiva. 

2. Ofrece y comparte

Todos los miembros de la familia tienen sus propias actividades, gustos e intereses. Sin embargo, esta parte de la individualidad no tiene por qué ser un obstáculo para compartir tiempo de calidad. Un punto especialmente importante si hablamos de una familia que convive. Los juegos de mesa pueden ser una gran opción para estos casos.

Es valioso compartir juntos momentos de alegría y ocio, sin ningún tipo de estrés. El tiempo en familia no se debe limitar a conversaciones importantes, toma de decisiones o resolución de conflictos. Destina un tiempo para simplemente disfrutar juntos y verás que bien os sienta. 

“Esto es parte de lo que es una familia, no sólo es amor. Es saber que tu familia estará allí cuidando de ti. Nada más te dará eso. Ni el dinero. Ni la fama. Ni el trabajo”.

-Mitch Albom-

3. Normas y reglas claras

Las normas y las reglas claras son otro elemento esencial par mejorar la convivencia familiar. Así, para poder tener una convivencia sana en familia, es relevante que acordéis las normas con las que se rige la dinámica familiar (y esto debe incluir a todos los miembros). 

En este sentido, se deben definir las labores o tareas de cada uno en casa, así como establecer normas de convivencia en los espacios comunes para todos, donde el orden debe estar siempre presente como parte del respeto hacia los demás.

Cada persona debe tener muy en claro cuáles son sus tareas en el hogar y cumplirlas para poder disfrutar de un ambiente agradable entre todos. Cuando esto esté fallando es importante hablarlo antes de que se convierta en un problema mucho más grande. 

4. El respeto es fundamental

El respeto es la base fundamental de cualquier relación sana. Y es que además se trata de la mejor manera de demostrar que los demás nos importan. Esto incluye un trato honesto y amable a los demás y el respeto hacia sus espacios, tiempos y actividades.

Por ejemplo: si sabemos que alguien en casa está estudiando, no es momento para poner música a todo volumen. Se trata de ser comprensivos con los demás

El respeto debe estar siempre vigente cuando vamos a comunicarnos con los demás. Aunque en algún momento estemos muy molestos por alguna razón, el respeto jamás debe dejar de estar presente. 

“La familia puede enfadarte como nadie, pero también es lo que hace que la vida merezca la pena”.

-Hugh Jackman-

5. Todos somos diferentes

Todos somos diferentes y eso está muy bien. Cada persona es un individuo único, aunque pueda tener elementos de intersección con otros. Esto es algo que no debemos dejar de tener en cuenta.

Como hemos visto, el respeto es importante, así como ser tolerantes al entender que no todos en la familia deben pensar ni actuar igual. Cada uno tiene derecho a expresarse de la manera en la que lo desee, a través de su ropa, sus decoraciones, sus gustos, su estilo, etc.

El hecho de ser diferentes también se aplica a la manera de expresar cariño y afecto. No todos necesitan hacerlo de la misma manera. A algunos les gusta expresarlo con palabras, a otros con gestos, con cuidados, etc., y todo esto está bien. No podemos obligar a los demás a ser como queremos que sean.

“El vínculo que te une a tu verdadera familia no es el de la sangre, sino el del respeto y la alegría que tú sientes por las vidas de ellos y ellos por la tuya”. 

-Richard Bach-

Laura Ruiz Mitjana.

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