Inicio>blog>Saber Vivir>Antropofobia: síntomas, causas y tratamiento

Antropofobia: síntomas, causas y tratamiento

Hay quien tiene un miedo irracional a las personas, aunque no se sienta juzgada ni rechazada y estos no sean desconocidos. Hablamos de la antropofobia.

La antropofobia está muy asociada con el miedo a las personas, aunque no es un diagnóstico clínico formal. Muchos expertos ven la condición como una fobia específica. Las personas con antropofobia sienten miedo o ansiedad intensos al pensar en estar cerca de otras personas. A diferencia de otros trastornos de ansiedad social, la antropofobia es el miedo a las personas mismas, no a las situaciones sociales.

“Antro” significa ‘gente’ y “fobia” significa ‘miedo’. Aunque no es un trastorno clínico considerado en la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), tiene muchos rasgos de fobia específica.

En particular, se ha asociado con el Taijin Kyofusho, que se encuentra en el DSM-5. Esta condiciónes un concepto de angustia específico de la cultura que se ha observado en Japón y Corea. Tiene que ver con el miedo a las relaciones interpersonales, especialmente a ofender a los demás.



Antropofobia: qué es

En la cultura occidental, la antropofobia es una fobia muy relacionada con el trastorno de ansiedad social, la escopofobia (miedo a que te miren fijamente) y una fobia no especificada a las personas (se distingue por el miedo y la ansiedad abrumadora que rodean las interacciones interpersonales).

La antropofobia puede afectar a las personas de maneras que son difíciles de entender. Los síntomas de este trastorno varían de leves a graves.

Diez síntomas potenciales de la antropofobia son los siguientes:

  • Dificultad para mirar a las personas a los ojos y para hablar con la gente.
  • Miedo de ser juzgado u observado por otros o ansiedad por ofender a otros.
  • Sentirse indigno o inadecuado para los demás.
  • Niveles significativos de conciencia con respecto a las interacciones sociales.
  • Posibles delirios o exageraciones que rodean el olor de un individuo (olfativo) o la apariencia de su cuerpo (dismorfia).
  • Pensamientos negativos o diálogo interno
  • Depresión.
  • Ansiedad anticipatoria

Los primeros indicadores de antropofobia suelen pasar desapercibidos. La persona esquiva el contacto visual con los demás y siente una ansiedad intensa al intuir que la están observando.

El impacto de estos síntomas puede afectar significativamente a la capacidad de un individuo para mantener relaciones, trabajar, formarse, participar en pasatiempos o incluso realizar el cuidado personal en general.

La antropofobia podría ser parte de otros diagnósticos clínicos. Estos pueden incluir el trastorno de estrés postraumático (TEPT), el trastorno de ansiedad social o un trastorno delirante.

La diferencia con la ansiedad social

Sabemos que las personas con ansiedad social sufren por la posibilidad de no estar a la altura en determinadas situaciones. Temen ser juzgadas y evaluadas negativamente. Normalmente, este miedo se da con personas fuera del ámbito familiar o del círculo de amistad más íntimo. La antropofobia puede ser parte de un trastorno de ansiedad social, pero los dos términos no son exactamente iguales.

Las personas con antropofobia sienten miedo de las personas, independientemente del entorno. Es posible que una persona con trastorno de ansiedad social no se sienta ansiosa si se encuentra en una multitud donde nadie la conoce. Pero alguien con antropofobia se siente ansioso en cualquier multitud. Su miedo es específico de las personas, no específico de los entornos sociales.

Como hemos dicho, la antropofobia es un miedo más profundo que el que puede existir en la fobia social. Con ansiedad social es posible sentirnos cómodos en un entorno social anónimo, donde nadie o casi nadie nos conoce. Con la antropofobia, la intensidad de la ansiedad puede ser la misma en un entorno anónimo que en otro no anónimo.

La antropofobia puede incluso llevarte a dejar el trabajo o la escuela para evitar situaciones sociales. Será un obstáculo considerable para satisfacer la necesidad básica de conexión con otras personas, lo que será, a su vez, una fuente de conflicto y tensión.

Causas de la antropofobia

Todas las fobias a menudo están vinculadas a un trauma en la historia de una persona. En algunos casos, solo una experiencia extremadamente mala es suficiente para causar antropofobia. Pero a menudo surge después de una serie de malas experiencias.

La traición de seres queridos cercanos puede desencadenar esta fobia. Lo que comienza como una traición puede generar un problema de confianza más grande para una persona. A partir de ahí, puede convertirse en un miedo total a las personas y a todas las interacciones sociales.

Imaginemos a una niña maltratada por sus padres cuyo caso llega a los Servicios Sociales. Tras varios meses de trámites y dos familias de acogida, se consiguió una adopción definitiva. Sin embargo, nunca recibió un cariño verdadero por parte de sus padres adoptivos.

Sufrió bullying en el colegio; las pocas amigas que tuvo acabaron traicionándola. Además, los primeros contactos sexuales no fueron nada positivos.

Tras varios años, esta persona es incapaz de tolerar la presencia de alguien a su alrededor durante mucho tiempo. Toma betabloqueantes a diario para soportar taquicardias, sudoración y temblor de manos, aunque la ansiedad sigue ahí, con desconocidos y allegados. Realmente… ¿Es tan extraña esta reacción?

Sin embargo, no siempre está claro qué causa una fobia. Puede depender de la persona y las experiencias pasadas, pero no de forma tan clara en la que se ve en esta historia. A veces no hay una causa clara en absoluto.

Síntomas de la antropofobia

A veces no se reconocen los primeros síntomas de la antropofobia. Pueden comenzar con una persona que no está dispuesta a hacer contacto visual con los demás y con la preocupación de ser observada. Además de eso, es probable que la persona esté ansiosa por la posibilidad de ser juzgada.

Un síntoma más claro es la “ansiedad anticipatoria”, cómo una persona se estresa por un próximo evento social. Puede terminar experimentando problemas estomacales, trastornos del sueño y dolores de cabeza a medida que se acerca la fecha.

Los ataques de pánico también son comunes. Pueden surgir cuando una persona antropofóbica tiene que enfrentarse a otras personas.

Tratamiento

Algunos tipos de terapia que pueden ser útiles para tratar la antropofobia incluyen la terapia cognitiva conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso (ACT) y la terapia interpersonal.

También existe una terapia de realidad virtual basada en películas que se hizo específicamente para hablar en público y se generalizó a la antropofobia. Esta desempeña un papel de exposición y permite que las personas practiquen hablar en público u otras situaciones que produzcan síntomas, controlándose a sí mismas para reducir y afrontarlos, especialmente la ansiedad anticipatoria.

Cristina Roda Rivera.

Deja una respuesta